Incendio en un trastero: quién paga los daños y cómo reclamar la indemnización

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Incendio en un trastero con objetos calcinados y daños por fuego. Guía para reclamar la indemnización al seguro tras un incendio en trasteros.

Un incendio en un trastero puede destruir en pocos minutos muebles, ropa, herramientas, archivos, electrodomésticos y objetos personales acumulados durante años.

Sin embargo, cuando llega el momento de reclamar, no siempre está claro qué aseguradora debe responder ni quién es el responsable de los daños.

La situación puede ser especialmente compleja cuando el trastero está situado en una comunidad de propietarios, ha sido alquilado a otro particular o forma parte de un centro de almacenamiento o guardamuebles instalado en una nave industrial.

Si has sufrido un incendio en un trastero, es importante actuar con rapidez, conservar las pruebas y revisar cuidadosamente las condiciones de los seguros y contratos implicados.

También es recomendable no aceptar una indemnización, firmar un finiquito ni consentir una modificación de la póliza sin comprobar previamente si se están respetando todos tus derechos.

En Abogados Montecarmelo analizamos el origen del incendio, las responsabilidades existentes y las pólizas aplicables para reclamar la indemnización correspondiente frente a la aseguradora o frente al responsable del siniestro.

¿Quién paga los daños provocados por un incendio en un trastero?

La respuesta depende de varios factores:

    • Dónde se encuentra el trastero.
    • Quién es su propietario y quién lo utiliza.
    • Qué causó el incendio.
    • Dónde se originó el fuego.
    • Qué seguros estaban vigentes.
    • Qué bienes se encontraban almacenados.
    • Si el incendio afectó también a otros trasteros, viviendas o zonas comunes.
    • Si existió negligencia, incumplimiento contractual o un defecto en las instalaciones.

No es lo mismo que el fuego comience por un cortocircuito en una instalación comunitaria a que se origine por un aparato eléctrico conectado por un vecino. Tampoco es igual que el trastero forme parte de una vivienda asegurada a que se encuentre en una empresa de self storage con un contrato de almacenamiento y una póliza asociada.

En algunos casos puede responder el seguro de hogar. En otros, el seguro de la comunidad de propietarios, la póliza contratada con la empresa de trasteros o el seguro de responsabilidad civil del causante. También puede existir responsabilidad directa de la empresa explotadora, del propietario, del arrendatario, de la comunidad o de un tercero.

Por eso, antes de aceptar la posición de una aseguradora, es necesario estudiar conjuntamente el informe de bomberos, los contratos, las pólizas y el origen del incendio.

¿La aseguradora rechaza el siniestro o te ofrece una indemnización insuficiente? Analizamos tu caso y reclamamos los daños frente a la compañía aseguradora o frente al responsable del incendio.

Incendio en el trastero de una vivienda

Cuando el trastero constituye un anexo de la vivienda, puede estar incluido dentro del seguro de hogar. No obstante, la cobertura dependerá de la identificación del inmueble, de las condiciones particulares y generales de la póliza y de la definición que esta haga del continente, el contenido y las dependencias anexas.

Es importante comprobar si el trastero:

    • Aparece expresamente identificado en la póliza.
    • Está situado en el mismo edificio que la vivienda.
    • Tiene asignado un número o una referencia concreta.
    • Se considera una dependencia anexa.
    • Está incluido en los metros cuadrados declarados.
    • Tiene límites específicos para los bienes almacenados.
    • Está sujeto a exclusiones o medidas de seguridad determinadas.

Aunque el seguro cubra el incendio, pueden surgir discrepancias sobre la valoración de los objetos, su antigüedad, la existencia de infraseguro o la aplicación de límites indemnizatorios.

La falta de facturas no significa necesariamente que no pueda reclamarse. La propiedad y el valor de los bienes pueden acreditarse mediante fotografías anteriores, extractos bancarios, correos electrónicos, garantías, documentos, testimonios, inventarios u otros medios de prueba.

¿Cubre el seguro de hogar los objetos guardados en el trastero?

Muchas pólizas incluyen los bienes situados en dependencias anexas, pero pueden establecer límites distintos a los aplicables al contenido de la vivienda. También pueden excluir determinadas categorías de objetos, como dinero, joyas, colecciones, documentos de valor, productos inflamables, mercancías profesionales o bienes que no estén destinados al uso doméstico.

Por ello, no basta con que la aseguradora afirme que existe un límite o una exclusión. Debe comprobarse que esa condición estaba incorporada correctamente al contrato, que fue entregada al tomador y, cuando limite los derechos del asegurado, que cumple los requisitos legales de transparencia y aceptación.

La Ley de Contrato de Seguro exige que las condiciones estén redactadas de forma clara y precisa y que las cláusulas limitativas de los derechos del asegurado aparezcan especialmente destacadas y sean aceptadas específicamente por escrito.

¿Qué ocurre si el incendio se origina en una zona común?

Si el incendio comenzó en un cuadro eléctrico, una instalación comunitaria, un cuarto técnico, un garaje o cualquier otro elemento común, puede resultar aplicable el seguro de la comunidad de propietarios.

También debe analizarse si la comunidad cumplió sus obligaciones de mantenimiento y conservación. Cuando exista una deficiencia conocida, una reparación incorrecta o una falta de mantenimiento, podría reclamarse no solo a la aseguradora comunitaria, sino también a la propia comunidad o a la empresa responsable de la instalación.

El lugar donde aparecen las llamas no siempre coincide con el origen técnico del siniestro. Por eso es fundamental obtener el informe de bomberos y, en los casos de mayor gravedad o cuantía, contar con un perito independiente.

Incendio en un trastero alquilado dentro de un edificio de viviendas

Una segunda posibilidad es que el trastero esté situado en un edificio residencial, pero haya sido alquilado de forma independiente. En este escenario pueden intervenir:

    • El propietario del trastero.
    • El arrendatario que almacenaba los bienes.
    • La comunidad de propietarios.
    • El seguro del propietario.
    • El seguro del inquilino.
    • La aseguradora de la comunidad.
    • El responsable directo del incendio.

El contrato de alquiler es esencial para determinar qué obligaciones había asumido cada parte. También debe comprobarse si el propietario declaró que el trastero estaba asegurado, si existía una cobertura para el contenido del arrendatario y si se impusieron restricciones sobre los objetos que podían almacenarse.

Responsabilidad del propietario

El propietario podría responder cuando el incendio tenga su origen en un defecto del inmueble o en una instalación cuya conservación le correspondía. También puede existir responsabilidad si ocultó deficiencias, incumplió obligaciones esenciales o facilitó información incorrecta sobre la existencia y alcance del seguro.

No obstante, el hecho de ser propietario no convierte automáticamente a una persona en responsable de cualquier incendio. Será necesario determinar el origen del fuego y la relación entre el daño y el posible incumplimiento.

Responsabilidad del arrendatario

El arrendatario puede responder si el incendio se produjo por una conducta negligente, por utilizar instalaciones o aparatos no permitidos o por almacenar productos expresamente prohibidos.

Con todo, la aseguradora o el propietario no deberían limitarse a atribuirle la responsabilidad sin pruebas. La causa del incendio debe acreditarse mediante informes técnicos, atestados, informes de bomberos u otros elementos objetivos.

Responsabilidad de la comunidad de propietarios

La comunidad puede verse implicada cuando el origen esté en un elemento común o cuando el fuego, aunque comience en otro punto, se propague debido a deficiencias en las instalaciones comunes.

En estos casos pueden concurrir varias pólizas y surgir discusiones entre aseguradoras. Esa controversia interna no debería impedir que el perjudicado reclame todos los daños que pueda acreditar.

Incendio en un trastero o guardamuebles situado en una nave industrial

Los centros de almacenamiento, guardamuebles y empresas de self storage permiten alquilar espacios de diferentes tamaños dentro de naves o edificios destinados a guardar enseres personales, muebles, archivos, herramientas o mercancías.

En estos casos, la relación jurídica no depende únicamente del seguro. También debe revisarse el contrato firmado con la empresa de trasteros y las condiciones del servicio.

Es frecuente que el contrato de alquiler o almacenamiento lleve asociada la contratación de una póliza o de una cobertura ofrecida por la propia empresa. En ocasiones, el cliente puede elegir entre varios límites asegurados o declarar que ya dispone de un seguro propio.

La existencia de una póliza asociada no significa necesariamente que todos los bienes estén cubiertos ni que la suma seleccionada coincida con el valor real de lo almacenado. Es habitual encontrar condiciones relativas a:

    • La suma máxima asegurada.
    • El valor declarado por el cliente.
    • Las categorías de bienes admitidos.
    • Los objetos excluidos.
    • La forma de acreditar la propiedad.
    • La valoración de los objetos usados.
    • Las franquicias aplicables.
    • Las medidas de seguridad exigidas.
    • La obligación de comunicar cambios en el contenido.
    • Los daños causados por fuego, humo o agua.
    • Las condiciones para presentar la reclamación.

Por ello, si se produce un incendio en una nave de trasteros, hay que solicitar tanto el contrato principal como las condiciones completas de la póliza asociada. También conviene comprobar quién figura como tomador, asegurado o beneficiario y si la empresa actúa como intermediaria o simplemente repercute al cliente el coste de una cobertura colectiva.

¿Responde la empresa de trasteros por el incendio?

La empresa puede ser responsable si el incendio guarda relación con un incumplimiento de sus obligaciones, por ejemplo:

    • Deficiencias en la instalación eléctrica.
    • Falta de mantenimiento.
    • Sistemas de detección o extinción inadecuados.
    • Fallos en las medidas de seguridad comprometidas.
    • Incumplimiento de la normativa aplicable.
    • Falta de vigilancia.
    • Almacenamiento de materiales peligrosos en otros espacios.
    • Actuación negligente de trabajadores o proveedores.
    • Información incorrecta sobre el seguro ofrecido.

Sin embargo, la responsabilidad de la empresa no puede afirmarse de forma automática. Será necesario analizar la causa del incendio, las obligaciones asumidas y las circunstancias concretas del siniestro.

Igualmente, una cláusula contractual que limite la responsabilidad de la empresa no debe considerarse válida sin más. Su redacción, transparencia, incorporación al contrato y posible carácter abusivo o lesivo deben estudiarse individualmente.

¿Qué pasa si el incendio comenzó en otro trastero?

Cuando el fuego se origina en el espacio alquilado por otro usuario, puede existir responsabilidad de esa persona si actuó de forma negligente o almacenó materiales prohibidos.

También podría concurrir responsabilidad de la empresa si no controló adecuadamente el cumplimiento de las normas, si permitió actividades incompatibles con el uso del centro o si sus instalaciones facilitaron la propagación.

En estos supuestos es habitual que cada compañía intente trasladar la responsabilidad a otro interviniente. El perjudicado debe evitar quedar atrapado en ese cruce de acusaciones y dirigir la reclamación contra quienes puedan resultar responsables, sin renunciar prematuramente a ninguna vía.

¿Qué daños se pueden reclamar por un incendio en un trastero?

La reclamación no tiene por qué limitarse a los objetos directamente consumidos por el fuego. Dependiendo de las circunstancias, pueden reclamarse diferentes conceptos.

Bienes destruidos o dañados

Entre otros:

    • Muebles.
    • Ropa y calzado.
    • Electrodomésticos.
    • Equipos informáticos.
    • Herramientas.
    • Libros.
    • Material deportivo.
    • Juguetes.
    • Fotografías y recuerdos.
    • Documentación.
    • Material profesional.
    • Existencias o mercancías, cuando estuvieran permitidas y aseguradas.

La cuantía dependerá del valor acreditado, de la antigüedad y estado de los bienes y del sistema de valoración previsto en la póliza.

Daños por humo y hollín

Muchos objetos no se queman, pero quedan impregnados de humo, partículas y olores. Es necesario estudiar si pueden limpiarse y recuperarse o si el coste de descontaminación resulta desproporcionado.

Los daños por humo pueden afectar también a paredes, techos, puertas, instalaciones, ropa, tapicerías, documentos y aparatos electrónicos.

Daños causados por el agua de extinción

El agua y otros productos utilizados por los servicios de emergencia pueden ocasionar daños adicionales. Aunque estos bienes no hayan sido alcanzados por las llamas, forman parte de las consecuencias del siniestro y deben incluirse en la valoración.

Gastos de retirada, limpieza y almacenamiento

También pueden reclamarse, cuando proceda y exista cobertura o responsabilidad:

    • Retirada de escombros.
    • Limpieza especializada.
    • Descontaminación.
    • Transporte de los bienes recuperables.
    • Alquiler de un espacio alternativo.
    • Informes periciales.
    • Reparaciones urgentes.
    • Medidas para evitar el agravamiento del daño.

Pérdidas económicas

Si el trastero contenía herramientas, documentación o bienes utilizados en una actividad profesional, podría existir una pérdida económica adicional.

La reclamación del lucro cesante exige acreditar que el incendio provocó una pérdida real de ingresos y demostrar su cuantía mediante documentación contable, fiscal y comercial.

Qué hacer inmediatamente después del incendio

Las primeras actuaciones pueden ser determinantes para la reclamación.

1. Comunicar el siniestro

Debe informarse cuanto antes a la aseguradora y, si se trata de un trastero alquilado, al propietario o a la empresa gestora.

Es recomendable hacer la comunicación por escrito y conservar una copia con la fecha de envío.

2. Solicitar el informe de bomberos

El informe puede aportar información sobre el lugar de inicio, las circunstancias observadas, la intervención realizada y los daños apreciados.

Si existe investigación policial, también deben solicitarse los datos del atestado o procedimiento correspondiente.

3. Fotografiar y grabar los daños

Antes de retirar los objetos, deben realizarse fotografías y vídeos generales y de detalle.

Siempre que sea posible, conviene documentar:

    • El estado del trastero.
    • La puerta y cerraduras.
    • Los bienes quemados.
    • Los efectos del humo.
    • Los daños por agua.
    • Las zonas comunes afectadas.
    • Las instalaciones eléctricas.
    • Los objetos situados alrededor del posible foco.

4. Elaborar un inventario

La relación debe ser lo más precisa posible. Es aconsejable incluir:

    • Descripción del objeto.
    • Marca y modelo.
    • Fecha aproximada de compra.
    • Precio.
    • Estado anterior al incendio.
    • Daños sufridos.
    • Pruebas disponibles.

5. No deshacerse de los bienes sin documentarlos

La aseguradora puede necesitar inspeccionarlos. Si existe una orden de retirada por razones de seguridad, es importante dejar constancia escrita, fotografiar los objetos y guardar los justificantes de los trabajos realizados.

6. Solicitar todas las pólizas y contratos

Deben reunirse:

    • Seguro de hogar.
    • Seguro de la comunidad.
    • Seguro del propietario.
    • Póliza asociada al contrato de self storage.
    • Contrato de alquiler o almacenamiento.
    • Condiciones generales y particulares.
    • Anexos y comunicaciones comerciales.
    • Recibos de las primas.
    • Modificaciones o renovaciones comunicadas.

No aceptes una indemnización sin comprobar si es correcta

Una de las decisiones más importantes es examinar la oferta de la aseguradora antes de aceptarla.

La compañía puede presentar una valoración inferior al perjuicio real por diferentes razones:

    • Aplicación de depreciaciones.
    • Falta de reconocimiento de determinados bienes.
    • Límites discutibles.
    • Exclusiones no aplicables.
    • Infraseguro o regla proporcional.
    • Valoración insuficiente de los daños por humo.
    • Omisión de los gastos de limpieza o retirada.
    • Rechazo de los daños por agua.
    • Consideración de determinados objetos como no asegurados.

Antes de firmar cualquier documento, debe comprobarse si contiene expresiones como “saldo y finiquito”, “renuncia de acciones”, “indemnización total y definitiva” o cualquier otra fórmula que pretenda cerrar la reclamación.

No firmes un finiquito ni aceptes una indemnización definitiva si no tienes la seguridad de que incluye todos los daños.

Si la aseguradora ofrece una cantidad respecto de la que no existe discusión, puede estudiarse su percepción como pago a cuenta, haciendo constar expresamente que no supone conformidad con la valoración total ni renuncia a reclamar la diferencia. La forma de documentarlo debe decidirse según las circunstancias concretas.

La Ley de Contrato de Seguro establece que la aseguradora está obligada a satisfacer la indemnización al término de las investigaciones y peritaciones necesarias. Además, dentro de los cuarenta días desde la recepción de la declaración del siniestro debe efectuar el pago del importe mínimo de lo que pueda deber, según las circunstancias conocidas.

La aseguradora no puede imponer unilateralmente nuevas condiciones después del incendio

Tras un siniestro pueden aparecer discrepancias sobre qué versión de la póliza resulta aplicable, qué cobertura estaba vigente o si determinadas condiciones fueron modificadas.

El contrato de seguro y sus modificaciones o adiciones deben formalizarse por escrito.

Por tanto, la aseguradora no debería aplicar al incendio una exclusión, franquicia, reducción de capital o limitación que no formara parte válidamente de la póliza vigente en la fecha del siniestro.

Tampoco debe aceptarse sin revisión:

    • Una reducción retroactiva de la cobertura.
    • La incorporación de una nueva exclusión.
    • Un aumento de la franquicia aplicado al siniestro ya ocurrido.
    • Una modificación del capital asegurado con efectos retroactivos.
    • Una condición que no fue entregada.
    • Una cláusula limitativa que no aparecía destacada o no fue aceptada.
    • Un documento presentado después del incendio como si hubiera formado parte de la contratación inicial.

En las renovaciones, la modificación de las condiciones para el siguiente periodo debe comunicarse respetando los requisitos y plazos legalmente previstos. Pero, en cualquier caso, una modificación posterior no puede utilizarse para alterar retroactivamente la cobertura que estaba vigente cuando ocurrió el incendio.

Si la aseguradora sostiene que la póliza había cambiado, hay que pedirle que aporte:

    • La comunicación de la modificación.
    • La fecha y el medio de envío.
    • La nueva versión de las condiciones.
    • La acreditación de su recepción.
    • La aceptación expresa, cuando resulte necesaria.
    • La fecha de entrada en vigor.

No aceptes un cambio unilateral en las condiciones de la póliza ni permitas que se aplique retroactivamente al incendio sin que un abogado especialista en incendios revise su validez.

¿Qué ocurre si la aseguradora rechaza el siniestro?

Si la compañía rechaza cubrir los daños del incendio, debe explicar por escrito las razones de su rechazo. No es suficiente con una respuesta genérica o una simple referencia a una exclusión.

Entre los motivos más habituales se encuentran:

    • El trastero no estaba declarado.
    • Los bienes no estaban cubiertos.
    • Existía una actividad profesional no comunicada.
    • Se almacenaban objetos prohibidos.
    • No se acredita el contenido.
    • La suma asegurada era insuficiente.
    • El origen del fuego queda excluido.
    • La responsabilidad corresponde a otra compañía.
    • El asegurado incumplió medidas de seguridad.

Cada argumento debe revisarse a la luz de la póliza y de la documentación disponible. Que la aseguradora rechace inicialmente el siniestro no significa que su decisión sea correcta.

También debe examinarse si la cláusula invocada delimita el riesgo asegurado o limita los derechos del asegurado, porque su validez y los requisitos para que pueda oponerse pueden ser distintos.

¿Cómo se reclama una indemnización insuficiente?

La reclamación de la indemnización puede desarrollarse en diferentes fases.

Reclamación extrajudicial

Se presenta una reclamación documentada en la que se identifican:

  • Los hechos.
  • El origen del incendio.
  • Las pólizas implicadas.
  • Las responsabilidades existentes.
  • Los bienes dañados.
  • La valoración económica.
  • Las cantidades ya ofrecidas o abonadas.
  • La indemnización pendiente.

Esta reclamación debe dirigirse a la aseguradora o a los responsables correspondientes dejando constancia de su recepción.

Perito de parte

Cuando existe una diferencia importante en la valoración, puede ser necesario contar con un perito independiente.

El profesional puede analizar la causa del incendio, valorar los daños y revisar el informe elaborado por el perito de la aseguradora.

La Ley de Contrato de Seguro regula un procedimiento pericial para los casos en los que asegurado y aseguradora no alcanzan un acuerdo sobre el importe y la forma de la indemnización.

Reclamación judicial

Si no se alcanza una solución satisfactoria, puede interponerse una demanda contra la aseguradora, contra el responsable civil o contra ambos, dependiendo del caso.

En la reclamación también debe analizarse la posible aplicación de intereses por retraso cuando la compañía no pague la indemnización en los términos legalmente exigibles.

¿Qué plazo existe para reclamar?

No conviene retrasar la reclamación. El plazo puede variar según se ejercite una acción derivada del contrato de seguro, una acción de responsabilidad contractual o una acción frente a un tercero.

Además, algunas actuaciones interrumpen la prescripción y otras pueden no hacerlo. Por este motivo, es recomendable realizar una reclamación fehaciente y obtener asesoramiento cuanto antes.

Esperar a que las distintas aseguradoras se pongan de acuerdo puede provocar la pérdida de pruebas y dificultar la defensa del perjudicado.

Abogados para reclamar indemnización por incendio en un trastero

Un incendio en un trastero puede dar lugar a una reclamación compleja, especialmente cuando intervienen varias aseguradoras, una comunidad de propietarios, una empresa de self storage o un tercero responsable.

En Abogados Montecarmelo estudiamos:

    • El origen y la causa del incendio.
    • El informe de bomberos.
    • Las pólizas aplicables.
    • El contrato de alquiler o almacenamiento.
    • Las condiciones del seguro asociado.
    • La responsabilidad de la empresa de trasteros.
    • La responsabilidad del propietario o arrendatario.
    • La posible responsabilidad de la comunidad.
    • La valoración de los bienes destruidos.
    • Los daños por humo y agua.
    • Las exclusiones y limitaciones invocadas.
    • La oferta de indemnización realizada.

Nuestro objetivo es que el perjudicado no acepte una cantidad inferior a la que legal y contractualmente le corresponde y pueda reclamar todos los daños acreditados frente a la aseguradora o frente al responsable del incendio.

¿Has sufrido un incendio en un trastero?

No aceptes una indemnización definitiva, no firmes un finiquito y no consientas cambios en las condiciones de la póliza sin revisar antes toda la documentación.

Contacta con nuestros abogados especialistas en reclamaciones por incendios. Analizaremos tu caso y te ayudaremos a reclamar la indemnización frente a la aseguradora o al responsable de los daños.

Este contenido tiene carácter informativo. La viabilidad de cada reclamación depende de las circunstancias del incendio, de los contratos y de las pólizas aplicables.

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